martes, 14 de enero de 2014

La Mujer y los pantys.....

A menudo veo a las mujeres hacer cosas extraordinarias, a veces incluso temerarias. Las más arriesgadas siempre dentro al volante de un coche. He visto a mujeres conducir con guantes de lana -con lo que resbala, con manoplas -sin comentarios sobre la dificultad que entraña poner el intermitente sin encender las luces o que te salte el regulador de velocidad, pintarse los ojos  -que peligro, también he visto sujetar el volante con el codo mientras hablaban por el móvil y con la mano derecha cambiar de marcha.

Yo he decidido hacer algo temerario también. He bajado a una tienda a comprarme unos pantys, siempre he querido conocer las bondades térmicas de esta prenda. En invierno se ven muchas mujeres con sus vestidos y sólo esta prenda para tapar las piernas (¡con cero grados en el ambiente, esa prenda es milagrosa¡ ...pensaba yo). 

Pues nada, manos a la obra. Lo primero que hago es sacar el producto y ponerlo sobre la cama, y ya vienen las primeras dudas ¿cuál es el lado del derecho y cuál del revés? Aquí no hay etiqueta como en mis slips¡¡¡. Miro a ver si hay forma en el pie y nada, no hay suerte. 






Da igual, empiezo a enrollar el panty de un lado para introducir el primer pie. Otro problema, me tenía que haber limado las uñas de los pies y las manos, haberme echado crema suavizante en los dedos, tenía que haber repasado la depilación de las piernas...
 
Bueno, por fin consigo ponerme un pie, vamos con el segundo. Repetimos la operación, enrollamos la segunda pierna y a punto he estado de caerme del borde de la cama al intentar meter el pie (había metido la primera pierna casi hasta arriba, de todo se aprende). 


Salvado el escollo, terminamos la operación dando unos saltitos.









Quería haber bajado a la calle y comprobar si evitan el frío o no, pero no he tenido valor, al final sólo he sacado la patita por la ventana. ¡Madre mía que frío cuando sopla el viento¡  










Pensé que sería incómodo,  pero después de una hora creo que ya me he acomodado y no se está tan mal, además, si me toco la pierna hace cosquillitas.  


¡A partir de ahora, cuando salga a hacer deporte nada de mallas, me pongo unos pantys¡ 


4 comentarios:

  1. Estimado Miguel Ángel,

    Creo que la prueba no está completa si no viene acompañada de unos tacones y una minifalda.
    Intento imaginar la escena a la hora de comprar los pantys:

    -Hola, buenas tardes. Venía a comprar unos pantys... creo que negros.
    -Buenas tardes. Pase por aquí, que los tengo en las estanterías del fondo. Qué serían, ¿para su mujer?
    -No, que va. Para mí, que tengo curiosidad por saber que se siente al llevar unos pantys de señora.

    En fin, gracias por compartir con nosotros un ratito de "locura"... ¿por que... hoy no llevabas los pantys en el trabajo verdad?

    Abrazos ligeramente desenfocados

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  2. Silvia Gómez Figueroa16 de enero de 2014, 9:57

    hola chicos:
    ¡dios mío!
    tanto habeís cambiado en tres meses?; estas inquietudes son parte de un perfil de Miguel desconocido?
    son nuevas necesidades de proyecto?... ¿hacia dónde va el mercado?
    ja ja ja

    Besos
    Silvia

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  3. Pues yo soy hombre y me gusta mucho llevar pantys. son suaves, cómodos, muy agradables de llevar puesto y dan forma y estilizan las piernas. Además de eso, que protegen del frio.

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  4. Y por supuesto, también me los pongo cuando salgo a hacer deporte. Cuando empieza el fresco viene muy bien llevar unos pantys para proteger las piernas de las bajas temperaturas. Y si hace mucho frío, me los pongo debajo de las mallas ( las que tengo yo son finas y un poco fresquitas ). Además por llevar mallas no se ve ningún inconveniente, pero los pantys que son en definitiva unas mallas un poco más finas y con pie, para eso sí se ponen pegas. ¡ Pues no lo entiendo ?

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