viernes, 14 de marzo de 2014

Reflexiones de un hetero....

Primero de todo, tengo que ser sincero, nunca pensé que escribiría sobre el tema de la heterosexualidad y la homosexualidad, pero ha pasado un hecho insignificante que ha provocado que llegue a ello.  Se que es un tema sensible, complejo y que igual no expreso todo lo que siento o quiero transmitir. Pero quiero hablar sobre ello.



El hecho en cuestión ha sido un regalo inocente de mi sobrina mayor, una pulsera colorida que están de moda en el colegio. Me la puse tan contento, a los pocos días bajé a Madrid Rio a correr un ratillo (andar rápido más bien). De repente pensé, son los colores de la bandera LGBT ¿y si me cruzo con alguna persona radical? esto es Carabanchel. Me puse a reflexionar sobre la igualdad de las personas, en que efectivamente todavía hoy en día hay muchos prejuicios sobre este tema, pensé que seguramente en algún lugar del mundo (o en bastantes), podía haber personas atacadas por su condición sexual. En el mismo Madrid Rio pude cruzarme con parejas tanto heterosexuales como homosexuales, no vi ninguna diferencia. Iba corriendo despacio pensando en todo esto. Iba repasando todos los aspectos sociales, ámbito laboral, ámbito familiar, amistades, sexual, etc. y no encontré ninguna diferencia. Vi hombres y mujeres de la mano felices, vi hombres abrazados felices, vi a mujeres besándose apasionadamente.  
 
Lo importante del propio ser humano es la persona, y cómo ésta gestiona su vida dentro del mundo que la rodea. Cada ser humano debe ser libre para buscar su felicidad. En la vida te encontrarás con personas tanto heterosexuales como homosexuales que llevan una vida ordenada,  y otras que no sea así. Pero eso no tendrá nada que ver con su condición sexual, sino con su forma de afrontar la vida.
 

jueves, 6 de marzo de 2014

La vida en pareja....

Muchas veces me fijo en las parejas de personas mayores que permanecen juntas y llegan a la vejez. Pienso en la cantidad de experiencias que han podido vivir juntos, pienso los momentos maravillosos que habrán disfrutado en pareja y los momentos duros, que no habrán hecho otra cosa más, que unirlos más si cabe.

La verdad es que la imagen de los dos me encanta. Es muy  probable que hayan discutido cientos de veces, que se hayan mandado a paseo otras tantas, pero de lo que estoy seguro es de que no pueden vivir el uno sin el otro, y que seguirán juntos hasta el fin de sus días.

No puedo dejar de pensar en mis padres, en que adoro verles juntos, verles discutir, reírse, amarse (a su manera, como todos), mandarse a paseo, ver que pasan los años y todo sigue igual, escuchar a tu madre decir: "es que tu padre esto.....", a tu padre contestar: "pues anda que tu madre que....". Yo siempre les digo lo mismo: "anda, que sois tal para cual", y tal y como son los quiero.

Así van pasando los años, y se que dentro de muchos más les veré igual que a esta pareja.





El amor puede ser eterno...

martes, 4 de marzo de 2014

Cocina divertida: Pasta fresca con Ragout de ternera

Los Reyes Magos tuvieron a bien traerme como presente un curso de cocina. De todos los cursos disponibles, elegí uno de elaboración de pasta fresca -siempre quise aprender como se hacía.

A pesar de durar a penas 4 horas, dieron para mucho. A continuación os dejo esta receta que he hecho en casa. Eso sí, he tardado más en limpiar la máquina de pasta que en preparar la cena.

Ingredientes (4 personas)

Para la pasta: 
- 200 gramos de harina
- 2 huevos (uno por cada 100 gramos de harina)

 Para el Ragout
- 5 champiñones
- 2 tomates (añadir un poquito de tomate frito también)
- 1/2 media cebolla
- 1 ajo
- 1 piminiento rojo
                                      - 1/2 kilo de ternera picada 
                                      - pimienta molida, sal, dos hoja de laurel
                                      - aceite de oliva


Preparación

Primero se lavan los ingredientes y se pican en brunoise  (es un corte en dados muy pequeños -si parezco un profesional¡¡¡). El champiñón lo hice más grande para que la salsa tuviera tropezones (TRUCOS: 1- para sujetar la tabla de cortar humedecer papel de cocina, hacer cuatro bolitas y poner una en cada esquina por debajo de la tabla, 2 - para cortar ojo con las yemas de los dedos, hay que hacer el aguilucho). Por un momento te piensas que tienes un ratón en la cabeza que mueve tus manos ¡pero no!, son tus propias manos y que te estas animando con el cuchillo.

(reservar todos los ingredientes)

Segundo, preparamos la pasta. Se coge un bol y se coloca el harina dejando un hueco, en este hueco echaremos los dos huevos. La preparación es amasando con los dedos desde en centro haciendo pequeños círculos integrando cada vez más harina. Al final debe quedar una masa húmeda pero que no se pegue en las manos, tienes que poder meterle el dedo sin que se le pegue masa. En ese momento se envuelve en papel film y se deja reposar media hora.

Mientras tanto vamos con el Ragout. Se utiliza una cazuela, añadimos aceite de oliva. Cuando está caliente añadimos el ajo, en un minuto la cebolla, en otro minuto el pimiento y por último el champiñón. Se cocina unos 10 minutos a fuego medio. Posteriormente se añade la carne picada, se cocina unos 10 minutos y se añade el tomate (hay que darle marcha a la cuchara de palo de vez en cuando si no quieres que se te pegue al fondo). Puedes añadir medio vaso de vino blanco o un alcohol, yo no se lo he puesto. TRUCO: NO he añadido sal, la añadimos al final, la sal favorece la pérdida de jugos y no queremos que eso ocurra ya que se evaporaran durante la cocción. Luego lo dejamos cocinar otra media hora a fuego bajo, con la tapa puesta, mientras preparamos la pasta (no olvidar dar una vuelta con la cuchara de madera de vez en cuando).


Vamos con la pasta, sin miedo¡ La partimos en 4 porciones. Vamos a preparar de una en una, las demás se dejan envueltas en el film transparente para que no se sequen. Ponemos un poco de harina en la palma de la mano y vamos empujando la primera bola de masa por los rodillos de la máquina por el número más ancho. La pasamos unas dos o tres veces, con cuidado. Ponemos un número más estrecho y la volvemos a pasar varias veces hasta que vaya estirando (no debe romperse ni pegarse), y la ponemos por otro número más estrecho y así hasta tener el ancho deseado (en mi máquina lo dejé en el 5 sobre 6, que era el máximo). Habrá quedado una tira grandecita. Ahora la pasamos por los rodillos del tallarín o los espaguetis.


Sobre agua hirviendo, añadimos sal y echamos la pasta poco a poco, hay que desmenuzarla un poco con una cuchara de palo. Es gracioso, la pasta se va al fondo, pero al minuto sale a flote. Eso es que ya está hecha. Al ser pasta fresca en 2 - 4 minutos ya está lista.

Hay que enfriar para que no se pase y eliminar el agua.  La verdad es que sabe muy muy diferente a la pasta habitual, tanto en sabor como en textura.






Se coloca una porción en un plato y se echa por encima el Ragout que ya habremos retirado del fuego (el ragout habrá estado 1 hora en el fuego).

E voila¡¡






(si Chicote viera este plato¡¡¡, no ha quedado muy bonito la verdad, pero el sabor era estupendo)



martes, 18 de febrero de 2014

La vida pasa muy rápido...

No sé si por suerte o por desgracia -creo ciertamente que por lo primero, he tenido la oportunidad de conocer a muchas personas con las que he compartido trabajo, momentos de estrés, risas, enfados, éxitos profesionales. De cada año, de cada proyecto, guardo mucho y muy gratos recuerdos -la mente es sabia y guarda las cosas importantes en la memoria a largo plazo. De todos estos momentos, tengo que destacar uno en particular, mi primer proyecto profesional realizado en el Ayuntamiento de Getafe, donde implantamos la aplicación informática para la gestión de Recursos Humanos y el Pago de Nómina. 
Tuve la suerte de compartir este proyecto con una persona excepcional. La semana pasada nos dio la noticia de su nuevo rumbo profesional, una oportunidad de ira trabajar al extranjero ocupando una posición de responsabilidad. En un instante se agolparon multitud de sentimientos en mi cabeza. 
Por un lado, sentí tristeza por perder un jefe fantástico, alegría por él, al tratarse de una gran oportunidad, preocupación por desconocer la persona que le sustituiría, nostalgia recordando tantos momentos profesionales vividos juntos. 

Te vas lejos. Se que te va a ir genial, aunque nos echarás de menos -al menos durante un tiempo, que adaptarse será complicado, que se trata de algo nuevo y que tendrás que esforzarte al máximo, pero tu vales para eso y mucho más.  Aquí dejas compañeros y amigos que te van a extrañar mucho. 

 © Miguel Ángel Santos Hidalgo

Te deseo mucha suerte amigo, seguiremos en contacto. Tienes todo mi apoyo y admiración.

Un abrazo.
 

sábado, 15 de febrero de 2014

Tu vigila, que yo busco...

He tenido la oportunidad de visitar de nuevo Faunia. Al ser invierno, no había mucha gente, incluso a veces pensé que el parque no estuviera bien atendido por el personal necesario. A lo que iba. Me detuve un buen rato viendo a unas Suricatas, que estaban con el hocico metido en la tierra. Parecía que estuvieran pertrechando un hurto, había una que sólo hacía que mover la cabeza para un lado...


..para otro....


 Hasta que finalmente abandona la vigilancia, coloca una patita sobre la suricata "ladrona",  haciendo un esfuerzo pude leerle en los labios, perdón, en el hocico que le decía: "...eh¡¡¡...que vienen, saca el hocico y vámonos...¡¡.



 Lugar: Faunia
© Miguel Ángel Santos Hidalgo
 

Podéis ver más fotografías de la visita en el siguiente enlace: Visita a Faunia

Un saludo.

domingo, 9 de febrero de 2014

Recetas de fin de semana: Cocido Madrileño (a mi estilo)

Y digo "a mi estilo", porque los platos de cuchara siempre salen distintos, dependiendo del hogar en el que se cocinan. Aquí os presento el que yo hago, en olla rápida, y muy fácil de hacer.

Ingredientes (para 6 - 8):

- Un buen puñado de garbanzos por persona
- Un par de chorizos
- 150 gr. de pollo
- 150 gr. de ternera
- Una punta de jamón
- Dos o tres trocitos de tocino ibérico
- Medio kilo de patatas
- Cebolla
- Un par de zanahorias
- Sal, dos hojas de laurel y bastante agua para el caldo de la sopa (unos tres litros, a mi me encanta el caldo que sale)


Vamos paso a paso...

El cocido comienza el día anterior. Es necesario poner los garbanzos en agua la noche anterior.

Para empezar la cocción, ponemos a fuego alto el agua, los garbanzos, la ternera, el pollo, la punta de jamón, la cebolla, la sal (una cucharada), las hojas de laurel y la cebolla. Hay que dejar hervir unos minutos antes de cerrar la olla porque es necesario espumar. Aparecerá una espuma blanquecina que hay que quitar.

Después ya podemos cerrar la olla (si tiene dos posiciones en la segunda, la que más presión da). En el momento que suba la válvula y empiece a salir el vapor, se baja el fuego a la mitad más o menos (yo lo dejo en 5 sobre 9) y lo dejamos cocer media hora. 

Terminado el tiempo, hay que retirar la olla del fuego y eliminar la presión hasta que se pueda abrir. En eses momento, añadimos la patata, el chorizo y el tocino o panceta, y volvemos a cerrar la olla hasta que coja presión de nuevo, esta vez ponemos el número 1 (menos presión) y durante doce minutos.

Al finalizar el tiempo, volvemos a dejar salir la presión y ya podemos coger el caldo generado en la cocción para preparar la sopa, con fideos, letras...









A mi me gusta tomar los garbanzos mezclados con la sopa, cada uno que lo haga como más le guste.






E voila¡¡

(de postre recomiendo un típico flan de huevo casero o un arroz con leche, y terminar con una siestecilla)


domingo, 2 de febrero de 2014

Reflejos y autoretrato....

A veces es necesario asomarse a un espejo, mirarse a la cara y ver que cosas marchan bien, que cosas se podrían mejorar, y pensar que puede hacer uno para producir el cambio necesario. A veces se consigue, otras veces no. Lo importante es levantarse siempre, para seguir luchando por las cosas en las que uno cree.



Lugar: Castro Urdiales
© Miguel Ángel Santos Hidalgo

Un saludo.